El impuesto sobre el patrimonio se grava sobre el valor de los activos en una fecha determinada, no solo sobre las ganancias al vender.
En algunas jurisdicciones (notablemente en partes de Europa), los titulares privados de cripto pueden enfrentarse principalmente al impuesto patrimonial o a la declaración de patrimonio en lugar de plusvalías en cada enajenación — aun así aplican método de valoración y obligaciones de información.
Por qué importa: los saldos a fin de año y las valoraciones justas pueden importar tanto como el historial de transacciones.
Definición educativa — no es asesoramiento fiscal. Las normas varían según el país.