Un airdrop es una distribución de tokens a wallets, a menudo como incentivo de marketing, gobernanza o ecosistema.
El tratamiento fiscal varía mucho: algunos países gravan los airdrops como renta al recibirlos (y controlarlos), otros aplazan hasta la venta, y tokens spam o no solicitados pueden ignorarse o valorarse en cero hasta la enajenación.
Por qué importa: los airdrops son una fuente frecuente de importaciones de software desajustadas y facturas fiscales inesperadas.
Definición educativa — no es asesoramiento fiscal. Las normas varían según el país.